La oratoria
La oratoria es la más común y la más patente manifestación del arte porque es el arte de la palabra; de la palabra que es la vestimenta del pensamiento, de la palabra que es la materia de la idea, de la palabra que es la voz clara de la naturaleza y del espíritu, de la palabra que es tan ligera como el aire y tan multicolor como la mariposa, de la palabra que es transparente como una gasa y tan sonora como el bronce, de la palabra que susurra como la brisa y truena como el cañón, que murmura como el arroyo y ruge como la tormenta, que atrapa como el imán y destroza como el rayo, que corta como la espada y hiere como el calvo, que ilumina como el sol y consume como el fuego; de la palabra que tiene la grandeza de la arquitectura, el relieve de la escultura, los matices de la pintura, la armonía de la música, el ritmo de la poesía y que, por sus adornos y riquezas, por su elegancia y magnificencia, considera la oratoria reina de las artes y al orador el rey de los artistas.
Por Alves Mendes





